Tipo de interés
Algunos expertos en fondos de inversión europeos sugieren como una primer
estrategia utilizar para sí el factor tipos de interés. En Francia,
por ejemplo, existen fondos que generan ganancias cuando suben los tipos. Este
fenómeno se da porque están cortos o vendidos en futuros sobre
tipo de interés.
Otra estrategia es elegir fondos con una baja sensibilidad a las variaciones de tipos de interés. Hay que recordar una vez más que los fondos de renta fija que más sufren con las subidas de tipos son aquellos que están invertidos en obligaciones a más largo plazo, o, dicho de otra forma, los que tienen la duración más elevada.
La duración de un fondo de renta fija es una medida, en años, de su sensibilidad respecto de la variación de tipos de interés. Cuanto más alta sea la duración, más riesgo tendrá respecto a una variación de tipos de interés.
Un fondo que tenga una duración de cuatro años, por ejemplo, significa que si los tipos de interés suben un punto porcentual, este fondo sufriría una caída del cuatro por ciento; por lo tanto, antes de comprar cualquier fondo de renta fija hay que comprobar cuál es su duración.
Dentro de los fondos con baja sensibilidad a los tipos de interés, una opción a considerar son los fondos de renta fija a corto plazo, que pueden obtener a mediano plazo resultados por encima de los mejores fondos monetarios, gracias a una gestión más activa en cuanto al riesgo de tipos de interés y al riesgo crediticio (no sólo invierten en deuda pública, sino que también dedican una parte de la cartera a bonos corporativos de elevada calidad).
Otra opción, siempre con un riesgo bajo, son los fondos monetarios dinámicos. Estos fondos tienen un objetivo de rentabilidad absoluta y suelen incluir en sus carteras fondos de renta fija corporativa, fondos de renta fija emergente y fondos de gestión alternativa, por ejemplo los fondos de arbitraje de renta fija, pero con un estricto control del riesgo.
Factor divisa
Los factores tipos de interés y riesgo de crédito no son los únicos
que intervienen en la rentabilidad de los fondos de renta fija. La divisa, por
supuesto, también puede ser utilizada para contrarrestar el efecto negativo
de una subida de tipos de interés.
En este aspecto, no sólo existen los fondos en dólares de Estados Unidos (EU); también es posible invertir en fondos de renta fija en libras esterlinas, en dólares canadienses, en dólares australianos, en yenes japoneses o, incluso, en divisas asiáticas o escandinavas.
De hecho, uno de los factores que más han contribuido a la revalorización de los fondos de renta fija de Europa del Este ha sido precisamente el buen comportamiento de las divisas de la región. El zloty polaco, por ejemplo, se ha apreciado un importante 22 por ciento frente al euro en los 12 meses de 2005, mientras que la mayoría de fondos de renta fija de la región ha alcanzado rentabilidades cercanas al 20 por ciento.
Factor cupones
Por último, el inversionista también debe saber que parte de la
rentabilidad de un fondo de renta fija no sólo proviene de la evolución
de los tipos de interés, sino también de los cupones que pagan
periódicamente los títulos que tiene en cartera.
Una primera posibilidad de jugar la carta de los cupones es a través de fondos de bonos ligados a la inflación, ya que éstos ven incrementado su cupón (y su principal) en caso de una subida del nivel de los precios.
En términos medios, los fondos de estas características han conseguido una rentabilidad media de siete por ciento en los últimos 12 meses, frente a una ganancia del cuatro por ciento para el resto de fondos de bonos de la zona del euro. Pero estos fondos, aunque pretenden paliar las subidas de tasas de inflación, no son totalmente inmunes a las subidas de tipos de interés.
Otra técnica empleada por algunos fondos es la de intentar sacar partido del diferencial de tipos, y por lo tanto de cupones, que existen entre la tradicional renta fija pública y la renta fija emergente y/o corporativa.
Alto rendimiento
Respecto a los fondos puros de alto rendimiento, hay que tener en cuenta paralelamente
el riesgo de crédito y el riesgo de tipos. Cuando la tasa de impago es
baja, como es el caso actualmente, el diferencial de tipos con los bonos gubernamentales
es relativamente bajo y, en este caso, los bonos high yield (de alto riesgo)
son mucho más sensibles a las variaciones de tipos de interés.
En algunos medios especializados en finanzas se ha dicho que los bonos de alto rendimiento se ven menos afectados que los bonos tradicionales en caso de subidas de tipos. Esto es cierto únicamente en condiciones “normales” de mercado, cuando los diferenciales de tipos son amplios.
El actual estrechamiento de diferenciales explica el excelente comportamiento de los fondos high yield en estos últimos meses. Pero, también es el responsable del aumento del riesgo de tipos de interés. Por ejemplo, si se toma el caso de un bono de alto riesgo con un rendimiento de siete por ciento, si los bonos del Tesoro suben de cuatro a cinco por ciento, el diferencial bajará de tres a dos por ciento, y el precio de este tipo de bonos podría caer fuertemente para mantener ese diferencial de tres por ciento. Por lo tanto, algunos expertos no descartan que en caso de subidas de tipos los fondos high yield sufran más que los bonos tradicionales.
En conclusión, la variedad de fondos de renta fija es hoy en día tan amplia que sería un error por parte de los inversionistas particulares olvidarse por completo de ellos, simplemente por la amenaza de una subida de tipos de interés.